Un principio de la antigua sabiduría dice: “la energía sigue al pensamiento” y dice esa misma sabiduría, que el universo es una creación mental, que la materia tal y como la percibimos no es más que un consenso repetitivo de vibración, de longitudes de onda, limitadas por los hábitos y creencias. Sri Aurobindo decía que: "todas las llamadas leyes de la naturaleza son leyes para nosotros solamente en la medida en que creemos en ellas. Son como surcos en un disco, una infinidad de universos interpenetrantes. Si uno cambia la conciencia, el surco también cambia". Así que aquello que creemos cierto se convierte en cierto, y esa creencia es aprendida. Lo que llamamos realidad es algo aprendido. Ese aprendizaje está construido de palabras y definiciones dentro de contextos culturales. En este mismo sentido parece ser que la física cuántica llega a visiónes similares. Michael Talbot, en su libro “Misticismo y física moderna” dice: "Hemos descubierto que nuestro lenguaje limita nuestra experiencia de las -realidades- que se encuentran tanto en el misticismo como en la nueva física; y con todo, nuestros modos lingüísticos de pensamiento dominan nuestra vida. No nos damos cuenta de que fuera del estrecho plano de las palabras puede haber vastos reinos de experiencia consciente, que nos estamos negando. Hemos sido condicionados culturalmente a pensar con palabras."
El ser humano es conciencia manifestada en diversos niveles. Los niveles habituales crean la ilusión de un tipo de realidad y de relacionarse con ésta. Esta realidad es un aprendizaje y esto incluye lo que llamamos salud y enfermedad. El yoga propone armonizar los diferentes niveles para que haya un libre y armónico flujo de la energía vital o prana, entre el cuerpo físico, cuerpo vital y cuerpo mental. La transmisión del yoga debe mostrar una visión amplia e integradora, más allá de los opuestos, donde se estimule la autoindagación y la aceptación de la vivencias y manifestaciones de las personas, empezando en la realidad donde uno se encuentra.
El yoga es creación. Crear activamente a Dios, para Ser Dios. Crear interiormente el Universo para ser Universo. Me imagino un tipo de atmósfera donde haya resonancia, un estado de comunicación no verbal, como consecuencia de una abertura de corazón y de una calma mental. Una atmósfera de confianza y paz-ciencia de que suceda lo que suceda, ES. El profesor lo acepta como parte del proceso donde se es participe. El profesor es alumno y el alumno es profesor, esta actitud crea una relación de empatía. Predomina la escucha y el espacio quinésico–intuitivo. Participamos constantemente en todo los procesos de relación lo queramos o no, ya que todo es el mismo campo de conciencia, un continuum donde cada pensamiento es una cadena de referencias a todos los pensamientos y la que cada objeto contiene la totalidad de los objetos.
En el yoga cuando la postura se revela como un estado de calma y de armonía, el cuerpo físico se vuelve más liviano permitiendo un cambio de conciencia, de percepción. Esto permite que el prana llegue a todas las células, aumentando y nutriendo de vitalidad al organismo. Cuando el prana es impregnado por una visón luminosa y espaciosa, en ajna chakra, las fronteras dentro y fuera, yo y tú se disuelven. El buscador es lo buscado. En el corazón TODO ES UNO.

Escribe un comentario